Lectura 10: Viviendo en el Espíritu

¿Qué tipo de vida deseas?

Lectura 10: Viviendo en el Espíritu

Jesús nos prometió en Juan 10:10 “mi propósito es darles una vida plena y abundante”. Nosotros podemos reclamar esa promesa viviendo en el Espíritu. A través de las lecciones anteriores, has podido aprender que la vida es una batalla entre nuestra naturaleza pecaminosa y nuestra naturaleza espiritual. Pablo enseña esta gran lección en Gálatas 6:7-8“Siempre se cosecha lo que se siembra. Los que viven sólo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán vida eterna”.

“Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu. Por lo tanto, permitir que la naturaleza pecaminosa les controle la mente lleva a la muerte. Pero permitir que el Espíritu les controle la mente lleva a la vida y a la paz” (Romanos 8:5-6).

Dos Estilos de Vida

Sin embargo, podemos sembrar de acuerdo al Espíritu, y tener una cosecha que produce frutos maravillosos y espirituales. Mira en Gálatas 5:19-23 cómo Pablo describe la diferencia entre los dos estilos de vida: 
“Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones, envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. Permítanme repetirles lo que les dije antes: cualquiera que lleve esa clase de vida no heredará el reino de Dios. En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!”

“No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención” (Efesios 4:30).

Produce Buen Fruto

¿Qué tipo de cosecha quieres recoger en tu vida? Pídele al Espíritu Santo que te llene ahora mismo y te ayude a sembrar a Su manera. Él desea bendecir tu vida y producir buen fruto. Sólo necesitas obedecerle y confiar en Él.

“Pues el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen” (2 Corintios 3:17-18).

Lectura 11: ¿Qué es la Biblia?


¿Estás dependiendo del Espíritu Santo para dar fruto espiritual a través de tu vida? Pregúntate a tí mismo: "¿Será esto importante de aquí a 100 años?"  Estamos aquí para ayudarte.

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